domingo, 19 de abril de 2009

Semana del 13 al 17 de abril

A lo largo de esta semana se ha estado estudiando el tema 9 del libro: El sistema internacional de pagos: el patrón oro.
A medida que hubo un crecimiento económico durante el siglo XIX apareció un problema: el medio de pago. Antes de la Revolución Industrial existían dos medios de pago:
-Moneda de oro y de plata (moneda real): es aquella que el valor nominal es iagual al valor real.
-Dinero fiduciario: que eran diversos como instrumentos variables, billetes y letras de pago. Esta última tuvo una gran importancia durante el siglo XVIII.
Inglaterra era líder en las importaciones y fue la que pudo poner las bases del nuevo sistema de pagos internacionales basado en el dinero bancario convertible a una paridad fija en el banco central de cada país. Uno de los requisitos que tenía que tener los países para poder formar parte de este nuevo sistema monetario era que existiese un banco central que regulase el sistema. Este sistema monetario tenía dos objetivos, la estabilidad de cambios en los mercados de divisas, y la estabilidad de precios interiores, que unidos respondian al proposito de fomentar la globalización económica, sin duda alguna el primer paso importante para poder llegar a día de hoy a este proceso de globalización, tan veneficioso para algunos países como perjudicial para tantos otros.
David Hume, supuso que un sistema monetario internacional basado en el patrón oro se equilibraría automáticamente, y que este ajuste pasaría por el tipo de interés.
La estabilidad que proporcionaba el patrón oro beneficiaba a los países centrales y perjudicaba a los países periféricos. Este sistema monetario internacional dependía del liderazgo británico y moriría con él.

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